En los últimos cinco años, más del 67% de las pequeñas y medianas fábricas de aceite de palma en Indonesia, Malasia y Filipinas han optado por equipos modulares, según datos de la Asociación Internacional de Procesamiento de Aceites Vegetales (IPOA). Esta tendencia no es casual: la necesidad de reducir tiempos de instalación, optimizar el espacio y escalar con flexibilidad está impulsando una transformación estratégica en la industria.
Muchas empresas que inician operaciones enfrentan desafíos como: un presupuesto limitado, espacios reducidos, y la incertidumbre sobre cuánto producirán en los primeros 6-12 meses. Un sistema fijo de refinación puede requerir hasta 90 días de instalación y ajuste, mientras que un sistema modular reduce este tiempo a solo 15-20 días —una diferencia clave para empezar a generar ingresos antes.
Además, el uso de acero carbono certificado (no inoxidable) con recubrimiento anti-corrosión patentado mejora la durabilidad y reduce costos de mantenimiento en un 30%. Estudios de campo muestran que estas máquinas mantienen un rendimiento superior durante más de 8 años con mínima intervención técnica.
Una fábrica en Colombia comenzó con un módulo básico de refinación. Al año siguiente, agregó otro para aumentar capacidad en un 50%. Hoy ya vende a mercados europeos gracias a la calidad constante del producto. Este caso demuestra que la elección correcta de equipo no solo resuelve problemas técnicos, sino que también abre puertas comerciales.
Con la creciente demanda global por procesos sostenibles, los equipos modulares están integrando sensores IoT y control automático de temperatura/flujo, lo que reduce el consumo energético hasta un 25% frente a versiones antiguas.
Descubra cómo una solución modular personalizada puede alinearse con sus objetivos de producción, espacio y crecimiento.
Conozca nuestra propuesta modular para su fábrica